SERIE Z

SERIE Z – Jerez de la Frontera, 1-2 de Noviembre (Sala Paúl)

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Acudí por tercera vez consecutiva al lugar del crimen, la Sala Paúl, para presenciar las actuaciones de 17 bandas en tres días en lo que se ha establecido ya como una tradición y una cita ineludible para todos aquellos amantes del rock ´n´ roll más underground de nuestro país. Por allí han circulado en los últimos años grupos de rock puro y duro, hard rock, country, garaje, heavy metal clásico, rockabilly, stoner e incluso doom. Un festival de 10 organizado por y para amantes de la música por encima de todo al que hay que sumar una serie de ventajas y características que le convierten en lugar de peregrinación que debería ser visita obligatoria al menos una vez en la vida de todo aquel que se precie de serlo.

FIESTA DE PRESENTACIÓN – Jueves 31 de Octubre

Al igual que el año anterior tuvimos la oportunidad de disfrutar de una mini jornada previa al festival (en aquel caso de bandas de la discográfica Alone Records), este año no iba a ser menos y pudimos disfrutar en la Sala Paúl de la actuación de 3 bandas en una noche que fue bastante especial a pesar de la escasa afluencia de público. La presencia de Igor Paskual o ’77, artistas que habían cosechado importantes triunfos en ediciones anteriores debería haber bastado para que la gente se animara más, sobre todo siendo víspera de festivo, pero o estaban a otra cosa (léase noche de Halloween) o prefirieron guardas fuerzas para las jornadas maratonianas que se nos avecinaban. En cualquier caso, creo que los allí presentes disfrutamos bastante, eramos pocos pero honrados.

En primer lugar subían al escenario, con el papel de ser la banda que iniciaba tres jornadas de música sin fin, los suecos Hong Faux. Esta formación practica una música un poco complicada de definir, con toques de variados estilos, mezclando metal setentero con toques del grunge de principios de los años noventa, cierto aire stoner y reminiscencias blueseras, con melodías contundentes en cualquier caso. (Ver vídeo)

No acabaron de sonar excesivamente bien, siendo para mi gusto probablemente el grupo que peor sonó a lo largo de todo el festival y dada la calidad del sonido general del resto, me entran las dudas de si ellos prefieren o quieren sonar así, pero me pareció todo un poco embarullado. El vacío de la sala seguramente tampoco ayudó y sin dar un concierto desastroso ni nada por el estilo, lo cierto es que tampoco creo que se llevaran a nadie de calle. Quizás un poquito más de definición y abandonar un poco esa mezcla excesiva de estilos les llevaría a que uno pudiera centrarse un poco más en su música y a no dispersarse tanto. (Ver vídeo)

El año pasado uno de los artistas más destacados de la edición, al menos por lo que pude tantear y también leer posteriormente, fue el donostiarra Igor Paskual, guitarrista y miembro de Los Trogloditas que acompañan a Loquillo. En aquella ocasión venía a presentarnos su único disco en solitario y lo cierto es que a nivel puramente personal a mí no me dijo nada. Pese a las opiniones contrarias, me aburrí bastante (la verdad sea dicha) y eso no me motivaba especialmente cuando descubrí su presencia de nuevo en esta fiesta de presentación. (Ver vídeo)

Pues bien, me perdí un callar, que diría mi madre. Presentándose en formato de trío rockabilly y sin nada que ver con lo que presencié el año pasado, me pareció una de las sorpresas más gratas de las tres jornadas. Dedicándose a dar un repaso a temas clásicos del rock ´n´ roll de los años 40 y 50, junto a otros temas más oscuros, desconocidos y elecciones personales propias, nos ofreció un recital que yo al menos recordaré con placer. Me hizo trasladarme a esa época dorada del rock que uno evidentemente por edad no pudo vivir y lo logró con creces. Esto desde luego me hará repasar mi visión sobre su primer álbum, una tarea que tengo pendiente porque después de lo que ví el jueves, quizás el año pasado me pilló en fuera de juego. O quizás no, y me reafirmaré en lo dicho, pero al menos me quedaré con lo que me divertí este año. (Ver vídeo)

Cerraban esta pequeña pero intensa fiesta los catalanes ’77. En poco tiempo se han convertido en una banda muy grande, que defiende su música más allá de nuestras ya de por sí estrechas fronteras y que está consiguiendo hacerse con un nombre rápidamente, sobre todo en función no solamente de su música sino de su entrega absoluta encima de los escenarios. (Ver vídeo)

’77 es un grupo que no engaña a nadie. No vamos a negar a estas alturas que la primera etapa de los australianos AC/DC, con Bon Scott al frente, es la base indiscutible de la discografía de la banda y las influencias son tan claras que en ocasiones han sido objeto de polémica por su supuesto “plagio” o por parecerse en demasía a dicha banda. El auge que en los últimos años ha tenido ese estilo “acedeciano” en base a grupos como Airbourne es innegable y sin embargo a unos se les admira mientras a otros se les critica. ¿Qué queréis que os diga?. No veo en Airbourne nada mejor que en ’77. Ah, bueno, perdonad, que unos son australianos y los otros son de Barcelona. (Ver vídeo)

Vinieron a darnos un repaso a sus tres discos publicados, haciendo especial énfasis en su más que reciente “Maximum rock and roll”, otro disco plagado de temazos rocanroleros por doquier que hace las delicias de cualquiera con dos oídos atentos y que ha vuelto a ser grabado y producido en Suecia como el anterior “High decibels” bajo la batuta del omnipresente Nicke Andersson. En él se aprecian los mismos derroteros por los que transcurre su discografía y aparecen referencias a otras bandas y artistas clásicos de los años setenta (esta gente no engaña ni con su nombre), así como a algunos de los fundadores o piedras angulares del rock ´n´ roll como Chuck Berry o Jerry Lee Lewis. (Ver vídeo)

Junto a esos temas recién sacados del horno nos deleitaron con sus ya clásicos temas de los dos primeros álbumes y cerraron una jornada más que interesante poniendo el listón muy alto, como por otra parte han hecho en todas las ocasiones en las que he podido verles. Además aprovecharon para disfrutar junto al resto del público de la totalidad del festival o al menos yo tuve la oportunidad de ver a algunos de ellos merodear por la sala y el patio en días posteriores. Enhorabuena, hermanos Valeta y compañía, son ustedes una banda digna de mencionar y de lograr mayor repercusión, y si tiene que ser fuera, pues que lo sea, que ya sabemos que aquí somos más de pandereta. (Ver vídeo)

 

PRIMERA JORNADA – Viernes 1 de Noviembre

A las cuatro en punto de la tarde y con un día espléndido en lo climatológico, nos presentábamos de nuevo en la Sala Paúl dispuestos a vivir la primera de las dos intensas sesiones musicales que teníamos por delante. Los encargados de avivar el fuego a tan temprana hora y ante una concurrencia bastante mayor ya que la noche previa fueron los locales G.A.S. Drummers. Reconozco mi más absoluto desconocimiento de su trayectoria pero lo cierto es que tengo que decir que me sorprendieron y para bien. Una gran actuación secundada tanto a nivel vocal como instrumental por todos los miembros de una banda que creo convenció bastante a los allí presentes. (Ver vídeo)

Facturan un punk rock de alta categoría que creo no tiene nada que envidiar a muchas bandas de estilo similar con bastante más nombre. Fueron desgranando sin pausa tema tras tema, a cada cual mejor que el anterior hasta completar un show más que destacable. No son en absoluto novatos en esto, ya que cuentan con un amplio catálogo de referencias discográficas y será otro de esos grupos que uno se apuntará para tener en cuenta a partir de ahora porque calidad les sobra. De hecho he tenido la oportunidad de escuchar su reciente “We got the light” a posteriori y es un disco que yo recomendaría escuchar a todo el mundo desde ya. (Ver vídeo)

Saltaban a escena en segundo lugar los británicos The Whybirds y tengo que decir que no me entusiasmaron en demasía. Ofrecieron un concierto correcto sin más y en mi humilde opinión bastante más flojo que alguna otra ocasión en la que he tenido la oportunidad de verlos. No sé si era su posición en el cartel, la hora temprana o que simplemente no tuvieron el día pero me generaron cierto sopor en una actuación que creo fue de más a menos. (Ver vídeo)

Tampoco es que yo sea precisamente un experto en su carrera pero siempre me ha parecido que a esta banda le falta una guitarra más, ya que a nivel vocal el expediente está más que cubierto, dado que los tres integrantes del combo cantan en algún momento del show y bastante bien además, pero un poquito más de punch, de fuerza, quizás no les vendría mal. Esto dicho siempre desde mi más humilde punto de vista, que seguro hay gente que se lo paso teta con ellos. Aquí podéis ver un vídeo con la interpretación del tema que da título a su más reciente lanzamiento. (Ver vídeo)

Lydia Loveless es una artista procedente de Ohio que ha despertado el interés del público rápidamente, gracias sobre todo a su prodigiosa voz y a su insultante juventud. Una infancia marcada por un entorno rural y la influencia musical de unos padres amantes de la música son las bases de una incipiente carrera musical que de momento cuenta con dos referencias, siendo la más destacable “Indestructible machine”, un disco muy a tener en cuenta tanto a nivel musical como letrístico. (Ver vídeo)

Ante artistas de este tipo uno se espera maravillas pero no siempre se corresponden las expectativas con la realidad. El concierto me gustó, no voy a negarlo, pero no me lleno todo lo que me esperaba. Buena voz y mucha calidad, pero me parece que a esta chica le falta actitud por todas partes. Quizás ella no lo pretende y lo que le gusta es presentarse así encima de un escenario, pero ese rollo atormentado, tristón y depresivo cansa un poco, y más cuando la chica en cuestión tiene apenas 22 años. Si te contáramos lo que estamos viviendo por aquí a lo mejor si tendrías razones para deprimirte. A lo mejor era un mal día, estaba cansada de la gira o es que llanamente es así, pero un pequeño empujoncillo a la hora de defender tu música sobre unas tablas no estaría de más. Concierto correcto sin más. Habrá que ver que nos depara su futuro, que tiene mucho por delante, de eso no cabe duda. (Ver vídeo)

Heavy Metal Kids eran para mí la incógnita del festi. ¿Qué me voy a encontrar?, ¿unos cuantos tipos arrastrándose por el escenario o una actuación de aquellas que hacen época?. Pues desde el principio nos olvidamos de la primera premisa y nos acercamos afortunadamente a la segunda. Qué gran show de heavy rock primigenio nos ofrecieron estos tipos. Una voz de lujo acompañada por unos instrumentistas que no se quedaron atrás y que con un sonido genial dieron un repaso a más de una banda/artista contemporánea suya que se arrastra sin disimulos por los escenarios de medio mundo. (Ver vídeo)

En su poco más de una hora de actuación tocaron temas de sus tres discos: “Heavy metal kids”, “Kitsch” y “Hit the right button” además de deleitarnos con versiones de Ronnie Montrose o Rose Tattoo entre otras. Sin olvidarnos de esa versión a capella del “2 minutes to midnight” de Iron Maiden, altamente coreada por el personal allí presenteUn gran show que creo agradó por igual a todo el respetable y que levanto ese espíritu jevilongo que muchos tenemos ya claro que tenemos dentro y que algunos que no lo sabían, descubrieron el otro día. Muy pero que muy bien. (Ver vídeo)

Decir algo nuevo a estas alturas de una banda como Sex Museum se me antoja algo no solamente difícil sino hasta casi un sacrilegio. Después de la tanda de años que llevan demostrando la calidad que tienen dentro uno no podía esperar menos que lo que tantas veces ha tenido la posibilidad de presenciar: un concierto del copón bendito. Repasando temas de sus primeros álbumes simplemente arrasaron con todo lo que se les puso por delante. (Ver vídeo)

Sonidazo en toda regla, como por otra parte es santo y seña de este festival, y una entrega absoluta por parte de todos y cada uno de los miembros de esta veterana banda madrileña oriunda de ese pozo de rock ´n´ roll, vicio y actitud que fue el barrio de Malasaña (y digo fue porque me parece que ha perdido bastante de ese espíritu desgraciadamente). Sex Museum, sin embargo, siguen fieles a su espíritu y a su música intemporal y no paran de recorrerse todo el país actuando en cualquier garito o festival que cuente con ellos para demostrarlo. Por si les faltaran temas, su entremezclada versión Purple/Beastie Boys, se ha transformado ya en un clásico presente en sus shows que la gente aclama con fervor. Para muestra un botón. (Ver vídeo)

Si a la formación clásica de los hermanos Pardo y la teclista Marta Ruíz (cómo suena ese Hammond…) le unimos esa base rítmica consolidada desde hace bastantes años y que en mi humilde opinión es la mejor con la que cuenta ninguna banda de este país (Javi al bajo y Loza a la batería), Sex Museum constituyen un cocktail explosivo de rock ´n´ roll del que se hace difícil escapar. Esta gente es como el buen vino, cuanto más tiempo pasa más los saboreamos el resto. (Ver vídeo)

Cualquiera que haya tenido la ocasión de presenciar alguna vez un concierto de los norteamericanos Valient Thorr (y no han sido pocas porque afortunadamente es una banda que se prodiga mucho por aquí) tenía claro lo que se iba a encontrar. Y no defraudaron: fueron un absoluto terremoto y huracán de rock ´n´ roll salvaje, sucio y reivindicativo que dejó huella en las mentes (y los cuerpos) de todos aquellos que se encontraban en el interior de la Sala Paúl. No dejaron títere con cabeza en una actuación asombrosa que se nos quedó realmente corta. (Ver vídeo)

Una lección de aptitud, actitud, rabia, ganas de comerse al público y una colección de canciones que muchos querrían poseer hacen de este grupo uno de los candidatos más claros a portar la bandera y el futuro del rock, sin olvidarnos de su más que grandioso presente. Si además de eso resulta que fuera del escenario son tan agradables y majos con la gente que los apoya y te tratan como si de un colega más te trataras, sus conciertos se acaban convirtiendo en una fiesta triunfal que nadie con un mínimo de sentido musical debería perderse. Caso aparte es lo de su frontman Valient, que armado de sus inseparables botas de superhéroe no deja de dar show tras show una demostración palpable de lo que es subirse a unas tablas y manejar al público. Al más puro estilo Spinal Tap, yo no les daría un diez, les daría un once. (Ver vídeo)

Yo soy uno de tantos, y seguro que muchos os sentís identificados conmigo, que se inició en esto del rock gracias a la colección de vinilos de mi hermano mayor, algo por lo que siempre le estaré eternamente agradecido. Si bien la del mío incluía todo tipo de estilos, uno siempre tiró por los más durillos y entre esos estaba en uno de los primeros lugares ese mítico doble vinilo “Tokyo tapes” de los alemanes Scorpions. Uno de los responsables máximos de esa maravilla es Uli Jon Roth, quien poco tiempo después abandonaría la formación por diferencias musicales para dedicarse a su carrera en solitario. (Ver vídeo)

Cuando uno se entera de que este hombre va a ser cabeza de cartel de un festival como el Serie Z no puede más que esperar que se cumplan sus sueños más húmedos al poder tener la ocasión de escuchar temas míticos de ese álbum junto con muchos otros de la primera época de la banda germana. Y lo cierto es que se cumplieron y de qué manera. Una actuación absolutamente impecable, plagada de calidad por todas partes, incluyendo la banda que acompañaba al absoluto protagonista del show, formada por músicos más que competentes que colaboraron a hacer las delicias de los allí presentes. Quizás el vocalista fue el que al principio estuvo más flojillo pero fue algo que mejoró con el transcurso del concierto y que quizás se debió a algún problema técnico con el sonido. (Ver vídeo)

La lección de clase de Uli Jon Roth será difícil de olvidar. Tener el privilegio de observar a este tipo tocar la guitarra como lo hace a 4 o 5 metros de distancia es algo alucinante y lo mejor de todo es que no vino en absoluto a cumplir el expediente y largarse, porque al final del concierto hizo mención al curfew y tuvo que hacer un pequeño cónclave con la banda para ver de dónde recortaban su listado de temas. Dentro de lo no excesivamente expresivos que suelen ser los alemanes, yo diría que el amigo Uli lo estaba disfrutando tanto o más que nosotros y que se quedó con ganas de más. Cayeron uno tras otro los temas míticos que todos esperábamos, “All night long”, “We´ll burn the sky”, “I´ve got to be free”, hasta concluir con una versión del “All along the watchtower” de Jimi Hendrix. Después de lo visto, es fácil confirmar por qué tantos y tantos guitarristas han mencionado a Uli Jon Roth como una influencia decisiva en su forma de tocar. No me extraña lo más mínimo, ahora lo entiendo todo. (Ver vídeo)

SEGUNDA JORNADA – Sábado 2 de Noviembre

A las 16:00 de la tarde y después de una comida reparadora para curar los excesos de la noche anterior y como ayuda para resistir lo que se nos presentaba por delante, allí estábamos de nuevo dispuestos a “sufrir” en nuestras carnes una nueva sesión de rock ´n´ roll del bueno y del auténtico como solamente se puede vivir en el Serie Z. Otra jornada espectacular en lo meteorológico que contribuyó a que no solamente disfrutáramos de lo que ocurría dentro de la sala sino también de ese patio mágico en el que tantas cosas buenas ocurren y se discuten. Aunque sean las conversaciones musicales las que predominan, no falta la política, el fútbol, lo personal y todo aquello que pueda contribuir a arreglar el mundo con una cerveza en la mano (esa costumbre local tan típica, pero que levante la mano quien no la haya practicado alguna vez).

Los malagueños The Smokers fueron los responsables de iniciar la maratón y a buena fe que lograron desperezar al numeroso público que ya había hecho acto de presencia. No es la primera vez que tenía el gusto de verlos y me imaginaba que me iba a encontrar el mismo enorme concierto que en anteriores ocasiones. Así fue. Sonaron los mejores temas de su discografía con una importante colaboración del respetable, que se nota que es un grupo que cuenta con muchos seguidores que saben ya lo que van a presenciar. (Ver vídeo)

Lamentable noticia la que nos dieron a mitad del show. Yo personalmente desconocía que esa era su última actuación como banda, al menos en bastante tiempo. El bajón que me entró fue considerable porque me parece una pena que un grupo con los temas y la calidad que atesoran, dejen de hacer conciertos. Desconozco las razones que les han llevado a esta seguro que difícil decisión para ellos, aunque me imagino que serán las típicas de cualquier banda que después de años y múltiples esfuerzos no consiguen los mínimos resultados que sin duda se merecen. Una pena que este tipo de bandas nos dejen y esperemos que el asunto sea momentáneo y más tarde o más temprano podamos volver a contar con ellos. Si esto no ocurriera, desde ya os doy mi más sinceras gracias por todos estos años. Grandes The Smokers(Ver vídeo)

Si cuentas en el curriculum de tu banda con la presencia ni más ni menos que de Rick Richards, guitarrista de los míticos Georgia Satellites, muy mal se tiene que dar la cosa para que no te encuentres con un show muy especial.The Western Sizzlers nos ofrecieron ni más ni menos que una clase magistral de rock ´n´ roll sucio y grasiento, con esos ecos obviamente presentes de los Satellites pero con reminiscencias también de bandas como Status Quo o Lynyrd Skynyrd. Un dueto a la guitarra que hizo las delicias de los rocanroleros más acérrimos junto a un vocalista que desprendía carisma y vicio por todos y cada uno de sus poros. (Ver vídeo)

Y es que por mucho que esta música sirva como elemento de protesta y descontento ante las múltiples situaciones injustas que todos vivimos a diario, nunca se debe dejar de lado ese elemento festivo y divertido que siempre debería tener y desde luego esta gente no lo olvida. Un concierto lleno de diversión y color que calentó al personal de mala manera. Y como lo mejor es comprobar que lo que uno dice es cierto, aquí tenéis la interpretación que nos ofrecieron de ese tema ya clásico en su repertorio y que resume muy bien la filosofía de la banda, “One more beer”. Una frase que por cierto fuimos muchos los que pronunciamos a lo largo de los tres días… (Ver vídeo)

Si alguien tenía dudas de que The Hangmen no iban a hacer otra cosa más que mejorar el listón que ya de por sí les habían dejado con anterioridad las otras bandas es porque nunca los ha visto en directo o porque simplemente no tiene sangre en las venas. Qué conciertazo se marcaron los angelinos, madre mía del amor hermoso. Un no parar de buen hacer, descargando sin solución de continuidad un temón detrás de otro y con un Bryan Small en uno de los mejores estados de forma en que uno ha tenido la suerte de verle. Si a eso le acompañas la formación que traía esta vez, y que probablemente sea la más conseguida e inspirada de sus últimos tiempos, el resultado final solamente se puede calificar de impecable. (Ver vídeo)

Una actitud envidiable encima del escenario y una colección de canciones que nadie que se considere mínimamente amante del género debería desdeñar. “Loners, junkies & Liquor stores”, “Bent” o “Downtown” de su ya clásico álbum “Metallic I.O.U.”, otros temas imprescindibles de su larga trayectoria y un par de temas de su más reciente “East of western”, como “Homesick blues” o este “Big red rooster”, inspirado en la figura del vocalista de The Cramps Lux Interior. Un gran concierto no, lo siguiente. Así que pasen muchos años y muchas visitas de los Hangmen(Ver vídeo)

Por más veces que uno haya visto a Los Coronas, y me faltan dedos en las manos y los pies para contarlas, la experiencia no deja de mejorar día tras día. Si alguna vez faltó la representación del rock ´n´ roll surfero en este enorme festival, nadie pudo realizar una elección mejor al pensar en ellos. Si a la base de Sex Museum le sumas la presencia del increíble guitarra David Krahe, pues para que queremos más. Una trayectoria impecable que abarca la friolera de más de 20 años desde su primera publicación que además se vio inmensamente mejorada desde que hace unos años decidieron incorporar la figura de un trompetista. (Ver vídeo)

Yevhen Riechkalov es el miembro definitivo que le faltaba a esta banda para alcanzar el status que han logrado dentro del universo surf y que ha logrado llamar la atención de todo tipo de personajes musicales, siendo probablemente el más destacado aquel que tuvo como protagonista al inefable Steven Van Zandt, tan conocido por su papel en la E Street Band de Bruce Springsteen como por su maravillosa interpretación del personaje de Silvio Dante en la añorada serie Los Soprano. Esa es una anécdota más dentro de una historia que Fernando Pardo se encarga de rememorar entre canción y canción en una serie de discursos que lejos de resultar aburridos ayudan a reforzar aún más sus actuaciones y que forman ya parte de las mismas tanto o más que los propios temas. (Ver vídeo)

Una lista enorme de canciones que se haría imposible reflejar aquí pero que sirvió para repasar todas las etapas de la banda, haciendo hincapié en su último disco “Adiós Sancho” sin olvidarse de aquellos temas claves que han marcado el devenir de su trayectoria, incluyendo el consabido “Misirlou” de Dick Dale, tema que en un principio no parecían muy dispuestos a llevar a su directo pero que acabaron incorporando al mismo hace un tiempo. Una prueba irrefutable de que Los Coronas pueden con todo lo que se les ponga por delante es que consiguieron algo que cualquiera dudaría que fuera posible ver y oír en el Serie Z: que el público coreara, bailara y cantara al unísono “Corazón contento” de Marisol. Si eso no es suficientemente indicativo de que nos encontramos ante un grupo más que especial, ya me diréis. (Ver vídeo)

Los neoyorkinos The Del Lords se subieron al escenario para continuar con la fiesta y no podemos decir que no lo consiguieran. En una línea por supuesto muy diferente de sus antecesores pero es que este tipo de bandas, con la experiencia y las tablas que acumulan en sus espaldas, es muy difícil que puedan defraudar a nadie. Puede parecer que esta crónica es excesivamente complaciente con todas las bandas pero lo cierto es que me gustaron tanto (casi) todas que no me queda otra opción que reflejarlo aquí. Scott Kemper lideró con su guitarra un show casi perfecto de principio a fin. (Ver vídeo)

Sus raíces musicales beben del country, del blues e incluso del folk, pasado siempre por ese tamiz del rock garajero que siempre les ha caracterizado. Fueron desgranando temas propios con versiones de artistas como Flamin´Grooves o Chuck Berry, y como era de esperar incluyeron una versión del primer álbum de Velvet Underground en un homenaje al reciente fallecimiento de Lou Reed, ese personaje tan influyente en la escena de Nueva York, y que fue citado en diferentes ocasiones durante todo el festival por distintas bandas. Muy bien The Del Lords y un auténtico placer para los sentidos. (Ver vídeo)

Si todavía no habíamos tenido suficiente con lo acontecido hasta ese momento todavía nos quedaban dos platos más que fuertes por delante y lo cierto es que el primero de ellos, Pat Travers, fue en mi humilde opinión sencillamente maravilloso. Creo que desde la primera a la última nota me pasé la actuación con la baba colgando de la comisura de mis labios y hacía tiempo que no veía tal demostración de calidad a la guitarra encima de un escenario. Bueno, miento, la había vivido la noche anterior con Uli Jon Roth, pero creo que lo del amigo Pat fue más grande aún. (Ver vídeo)

Comenzar un show con tres temas como “Rock ´n´ roll Suzie”, “Heat in the street” y “Crash and burn” e interpretarlos con la maestría que solamente él posee y que uno jamás había tenido oportunidad de ver, fue algo que me llegó muy dentro. Si a sus impresionantes temas propios unimos una colección de versiones difícilmente superable, incluyendo números de gente como Ray Charles, Little Walter o Jimi Hendrix, pues vamos de perdidos al río. Calidad a raudales, esa es la mejor frase que se me ocurre para definir lo que pudimos presenciar el sábado por parte de este genio seguramente incomprendido o no suficientemente valorado. (Ver vídeo)

Esta es una de esas ocasiones en las que uno no puede más que rendirse ante la evidencia de lo que está viendo y oyendo y dar las gracias a la maravillosa gente que organiza este festival por darnos la oportunidad de vivir actuaciones tan legendarias como esa. De hecho, a posteriori, he tenido la ocasión de leer declaraciones del propio Pat Travers alabando al festival y a sus promotores y es que eso es una tendencia que vengo observando en los tres años en que he acudido, la mayoría de las bandas se motivan sobremanera en la Sala Paúl, por esa combinación de público entendido, agradecido y buen rollito bien entendido que prolifera en el ambiente del recinto. (Ver vídeo)

Fin de fiesta con The Dictators (NYC). Uno se entera de esto y no puede más que preguntarse cuándo, cómo, dónde y si hace falta que le extirpen un órgano para acudir a verlo. Afortunadamente no hizo falta empeñar ninguna extremidad aunque a punto estuvo más de uno de perder alguna en la salvajada de show que se marcaron estos tipos. Me resulta imposible imaginar un mejor final para un festival de semejante magnitud que terminar con un concierto de la intensidad, el ritmo, el calor y la actitud que pudimos vivir. (Ver vídeo)

El dúo formado por el extraordinario frontman Handsome Dick Manitoba y el guitarrista fundador de Manowar Ross “The Boss” (menos mal que abandonaste a tiempo semejante barco), nos hicieron gozar como perras en celo de una colección inigualable de clásicos del punk rock norteamericano que uno jamás pudo concebir. Si a eso le sumas la presencia en el escenario en la última fase de su actuación de Scott Kemper, otro de los fundadores originales de la banda, la fiesta alcanzó ya tintes épicos. Me podrá la nostalgia o el sentimentalismo, pero creo que lo que vi el pasado sábado es la mejor demostración de rock ´n´ roll y actitud punkarra que uno puede ver ahora mismo, sobre todo teniendo en cuenta que venía de las manos de uno de los pilares básicos del género y que además lo hicieron de una forma envidiable. (Ver vídeo)

Who will save rock ´n´ roll? Pues The Dictators (NYC), ¿quién iba a ser si no?. La actitud y el carisma de sus miembros y esos temas grabados a fuego en la memoria de cualquier seguidor de este rollo como “The savage beat”, “Avenue A”, “Baby let´s twist” o “Two tub man” no es que despertaran a los muertos, es que hicieron que todo el personal allí presente (y que recordemos llevaba encima dos y hasta tres jornadas más que intensas de música y alcohol en el cuerpo) se retorciera, bailara, cantara y expulsara hasta la última gota de sudor y los últimos gramos de fuerza que le quedaban dentro. Y al que no le quedaba nada, lo sacó de donde pudo. Más aún cuando finalizaron su incendiaria actuación con una versión del “Kick out the jams” de los MC5. Un señor concierto por parte de unos doctores de este asunto que quedará en la memoria como uno de los mejores momentos vividos en la historia de este renacido Serie Z. (Ver vídeo)

Resultaría un crimen y un acto lamentable por mi parte no terminar esta humilde crónica (desde ya pido perdón por los errores y erratas que haya podido cometer) haciendo referencia a Juan Rodríguez Apresa y a Cacheda, auténticos responsables de mantener viva la llama del rock más underground en todas sus vertientes y por hacerlo además en un sitio tan poco propicio para ello en un principio como puede ser Andalucía y por extensión el resto del país. Empezando por ellos, me gustaría dar las gracias desde aquí a todo el personal que participa en la organización de tan magno evento, desde los encargados de las luces, los del sonido (cada año hacéis que todo suene mejor), la gente que curra sobre el escenario entre banda y banda, los responsables del puesto de merchandising, la gente de seguridad y hasta la señora de la limpieza que tuvo que acudir varias veces al rescate de los excesos de los presentes sin quejarse lo más mínimo por ello. Especial mención a la gente de las barras, que te esperaban con una sonrisa cuando te acercabas y siempre se despedían con un “Gracias” cuando terminaban de atenderte. Gracias a vosotros. Por todo ello y sin olvidarme de ese ya mítico patio que cualquier amante del rock debería visitar alguna vez, me atrevo a decir desde este pequeño rincón del mundo que EL SERIE Z ES EL MEJOR FESTIVAL DE ROCK DE ESTE PUTO PAÍS. Así, con mayúsculas. Punto. (Ver vídeo)

Jorge Delgado

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4 pensamientos en “SERIE Z

  1. Lo primero gracias por tus palabras. Se intenta hacer lo mejor posible dentro de mis limitaciones…jejeje. Los videos de Dictators he tenido que ponerlos en privado porque me avisó gente que había subido videos suyos de que se los habían retirado por derechos de autor y demás. Supongo que tendrán sus historias legales entre antiguos miembros de la banda por el nombre y para evitar problemas en mi canal de youtube (que ya he tenido alguno por temas similares) he tenido que retirarlos. Ya lo siento, porque son cojonudos, por mal que quede que lo diga yo mismo…jejeje

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