BARÓN ROJO

BARÓN ROJO + REGRESIÓN

1937739_10202412114897164_1363960986_oCon un Boveda con las entradas agotadas y con Regresión sobre el escenario empezaba una nueva jornada que prometía ser muy intensa y, para mí, muy nostálgica, llena de muchos de esos temas con los que he crecido y que, para muchos de los de mi quinta, son himnos que nos definen y definen nuestro estilo de vida, y seguro que no únicamente para los que pasamos la adolescencia durante los 80, todo siempre centrado en el Rock.

La sala iba llenándose poco a poco durante la descarga de Regresión, una banda barcelonesa que se consolidó en el 2000 (sí, he tirado de wiki, esperemos que no me engañe) y que hasta la fecha llevan tres álbumes editados y un EP (si estoy equivocado que alguien me corrija) . Con un sonido duro, contundente que se mueve entre el Hard Rock y el Heavy Metal y una gran voz al frente, lograron caldear el ambiente a la perfección mientras esperábamos a los eternos Barón Rojo, presentándonos sus temas para finalizar con una versión del “Highway to Hell” y el tema que da título a su último trabajo editado, el EP “Estrellas del Rock”.

Personalmente me gustaron mucho, claro que también es un sonido y un estilo que me pierde, he de admitirlo. Será otra banda que apunto en mi lista y que no dudaré en volver a ver en cuanto se presente la oportunidad.

Y tras los Regresión, subían al escenario los hermanos Castro con Gorka Alegre al bajo y Rafa Díaz a la batería, sólo con recordar esos primeros segundos de concierto ya se me pone la piel de gallina, y ya podéis imaginar que sólo voy a escribir alabanzas a cada cual más exagerada que la anterior, Barón es una banda que llevo escuchando desde los 9 años, que he visto más veces que mi propia cara reflejada en el espejo, que llevo en la sangre y con la que nunca tengo suficiente.

En sus mejores épocas, en sus peores épocas, en la reunión con el Sherpa, con la que solté lagrimones, y vuelta a su formación actual, en grandes salas y en los peores antros, incluso gratis en las fiestas de un pueblecito de Lugo llamado Castroverde, en la que es mi tierra, Barón Rojo siempre ha cumplido lo que ha estado predicando durante sus 33 años de carrera, hacer Rock’n’Roll, resistiendo contra viento y marea y, cómo en alguna de sus letras dicen, contra esas malditas modas que van y vienen y que eternamente amenazan con destruir al Rock, malditos ilusos, pero que lo sigan intentando, que eso aún nos hace más fuertes.

Esa pasión que ponen sobre el escenario, aun después de tantos años de carrera, la transmiten de tal manera que consiguen captar la atención de los que siempre asistimos a sus conciertos, sentimos las letras, las cantamos, saltamos, se nos eriza la piel, nos emocionan y nunca nos defraudan, temas como “Incomunicación” que fue el primer clásico de la noche (y tercer tema del concierto si no recuerdo mal), con la que ya aceleraron para no parar en algo más 2 horas y 40 minutos aproximadamente, viaje en el cual Armando de Castro volvió a demostrar, una vez más, que es uno de los mejores guitarristas que ha visto el Rock’n’Roll a nivel mundial.1961430_10202412114177146_1467071574_n

Y dentro de todos esos clásicos no podían faltar temas como “Invulnerable”, “Casi me mato”, “Las Flores del Mal”, “Satánico plan”, “Larga vida al rock’n’roll”, “Cuerdas de acero” , “Los rockeros van al infierno”, “Resistiré”, tema que, en mi humilde opinión, los define a la perfección, o “Hijos de Caín”, el cual es una auténtica declaración de principios, temas en los que podías escuchar más al público cantarlas que los propios Barón, un repaso de lo mejor que esta gran banda ha dado a la música, repaso que por muy extenso que sea siempre tendrán que dejar algo fuera del concierto porque, muy a su pesar, les llega la hora de finalizar, porque ellos hubiesen seguido, y cómo no, con ese temazo que es el “Siempre estás allí”, tema en el cual por fortuna, aún pueden verse mecheros alzados y no esos malditos artilugios de mierda con sus malditas lucecitas que tanta poca magia tienen, y es que hay tradiciones que la vieja guardia jamás perderá, o al menos eso espero.

Como muy bien decía alguien por allí, bandas como Barón son labradores, auténticos labradores del Rock que nunca hay que dejar de ver, 33 años sembrando esa semilla que jamás morirá, ni ante tormentas, sequías o incluso malnacidos que no hacen más que predicar el fin del Rock escupiendo veneno como serpientes que son.

El sábado 22 de febrero, en la sala Boveda de Barcelona, fuimos todos Hijos de Caín, orgullosos de serlo y con la convicción que es algo que nadie nos podrá arrebatar … jamás.

Y permitid que me despida con una “cita” de Blackie Lawless de tema “Rock’n Roll to Death”:

Find me a grave, help me dig it

If Rock’s dead then bury me with it

Albert Vega

Fotos by Álvar Luis Gabaldà

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