SCORPIONS – MADRID

SCORPIONS + H.E.A.T, Madrid 07/03/2014 (Palacio Vistalegre)

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            Regreso al futuro. No, no me estoy equivocando. Sé que éste es un ámbito musical pero esa referencia cinematográfica me viene ni al pelo para definir mis sensaciones tras lo vivido el viernes en la plaza de toros de Vistalegre. Regreso por Scorpions y futuro por H.E.A.T, una combinación perfecta que nos hizo ver las dos caras de una misma moneda musical. Ok, no son exactamente lo mismo, pero si dejamos los pensamientos “ultras” que abundan más aquí que en los fondos de los estadios de fútbol y convenimos a medio camino que estamos hablando de bandas de hard rock, pasado y futuro, ambos con mayúsculas, se unieron para hacernos disfrutar de una noche de comienzo de fin de semana de lo más encantadora.

Empañada si acaso por el sonido de nuestra querida Vistalegre y que tanto depende después de muchas visitas allí del sitio en el que uno se sitúe y de la suerte que tengas ese día. Creo que todos los que hemos estado allí ya lo sabíamos, así que me parece normal que se rasguen las vestiduras los novatos en estos lares, pero que lo hagan los habituales del lugar cuando ya sabían lo que se iban a encontrar… Aún así y no siendo perfecto en absoluto, tengo que decir que al menos en la zona de la grada donde nos encontrábamos nosotros el sonido fue bastante competente (debió tocarme el día de suerte que en otras ocasiones no he tenido en este lugar). Bajo de volumen, pero no supuso impedimento alguno para apreciar la actuación de ambas bandas.

Los suecos H.E.A.T calentaron la noche como pocas bandas teloneras más pueden hacerlo en este momento. Intentando no caer en fanatismos de ninguna vertiente creo que son la mejor banda de este estilo que uno puede presenciar ahora mismo. Además de las anteriores veces en las que hemos podido disfrutarlos, uno tiene muy reciente su actuación en la Sala Copérnico el año pasado y especialmente su patada en la puerta en su concierto en la última edición del Firefest, donde arrasaron con todo y demostraron estar a un nivel de aptitud y sobre todo de actitud muy por encima de la media de las bandas que los acompañaban. Supongo que a esas alturas ya tendrían decidido el título de su nuevo álbum, “Tearing down the walls”, pero desde luego nunca una frase pudo resumir mejor una actuación. Habiéndoles visto siempre en salas pequeñas había ganas de ver si iban a saber desenvolverse en un gran escenario. Dudas despejadas. (Ver vídeo)

Liderados por la más reciente y a la par revolucionaria incorporación a la banda, Erik Gronwall, mostraron en sus cuarenta minutos como exprimir al máximo una oportunidad única como la que supone telonear a una banda mítica como Scorpions ante una audiencia que si no llenaba aún las 15.000 localidades disponibles, cerca estaba de hacerlo. Me imagino que porque mucha gente ya era consciente de que este es un grupo al que hay que tener muy en cuenta para el futuro, ya sea por haberlos visto anteriormente o por el boca a boca que tan bien funciona en determinadas ocasiones. Sin fisuras, sin prisa pero sin pausa, desgranaron algunos de los (grandes) temas de su corta pero ya gran carrera y nos presentaron el primer single “A shot at redemption” de su inminente publicación. (Ver vídeo)

Prueba de la calidad y la importancia de estos suecos son los encendidos debates que ha generado dicho single, no quiero ni pensar lo que va a ocurrir cuando se conozca el contenido completo del álbum. No me decanto por ninguna de las corrientes, cada uno que opine lo que le venga en gana, que para eso estamos. Solamente digo que si ves en la actualidad un concierto de H.E.A.T y no te llegan, es que no tienes sangre en las venas. Serán muy blanditos para algunos y muy duros para otros, pero si no se te van los pies, los ojos y los oídos detrás de esta gente, háztelo mirar, estás muerto por dentro. Esto sí me atrevo a decirlo pese a las collejas que me caerán no tardando mucho. Calidad a raudales en los temas y una energía fuera de lo común. Estribillos pegadizos, ritmos y riffs altamente reconocibles y una voz extraordinaria. ¿Qué mas queremos?. En pocos años deberían recoger el testigo de los protagonistas de la noche y ser ellos los que llenen pabellones. ¿Ocurrirá?…Difícilmente, las nuevas bandas todavía no son capaces de arrastrar las masas que las clásicas, primero por falta de años y discos y segundo porque todo este negocio de la música está cambiando mucho y más que lo hará en los próximos años y no me atrevo a vaticinar hacia que dirección, pero si hablamos de méritos, H.E.AT los tienen y muchos. (Ver vídeo)

Con unos minutillos de retraso respecto a la hora prevista, se apagaron las luces y saltaron a escena los alemanes Scorpions, tan esperados por estas tierras desde que comenzó este (supuesto) tour de despedida hace ya tres años y que inexplicablemente no habíamos podido ni oler, cuando éste es un sitio en el que han triunfado a lo largo de su inmensa carrera. Cuestión monetaria, guerras entre promotores, los riesgos ante la situación actual, exceso de caché…ni idea, mis fuentes no llegan tan lejos, pero raro se hacía y al menos alguien se ha atrevido a traerlos para intenrar resarcirnos. Buena prueba de ello son los dos llenos consecutivos hasta la bandera y la rapidez con la que se agotaron todas las entradas disponibles. Estos conciertos tan masivos son carne de cañón para que se apunte mucha gente que no acude asiduamente a conciertos a lo largo del año y solamente recupera su antigua chupa para estas ocasiones pero mientras pagues tienes el mismo derecho a opinar que los que vamos a ver conciertos de 20 personas, aquí nadie es más que nadie. (Ver vídeo)

Una puesta en escena quizás menos espectacular de lo que yo me esperaba, al menos a nivel visual, pero eso me ayudó a centrarme más en lo puramente musical, que en el fondo era la última razón de mi presencia allí. Me encontré con un setlist muy correcto, similar al que han venido haciendo en estos últimos años, pero no por ello mejor ni peor. Pensar que a estas alturas Scorpions van a presentarse en una (supuesta) gira de despedida ante quince mil personas a tocar canciones oscuras de sus discos de los setenta es un poco iluso. Para eso tuvimos hace muy poco por aquí a Uli Jon Roth haciendo justamente eso y no éramos precisamente muchos los que allí estábamos presentes. ¿Por qué?. Porque el público demanda hits y eso es lo que nos ofrecieron, uno detrás de otro hasta completar hora y cincuenta minutos de actuación. ¿Que faltaron temas?…habréis descubierto la rueda…pues claro que faltaron, pero si nos ponemos a recopilar los clásicos que cada uno quisiéramos haber oído nos vamos hasta las 4 horas de show y a ciertas edades esos excesos no son buenos, ni para el grupo ni para el público. (Ver vídeo)

Individualmente nada que reprochar a los miembros de la banda. Rudolf Schenker continúa con una energía que si bien más contenida, no deja de sorprender para la edad que se gasta el amigo. Esas poses clásicas Scorpions-1suyas siguen levantando pasiones y no dejan de ser una las imágenes más icónicas de este asunto y sus riffs sencillos pero directos a buen seguro pusieron la piel de gallina a más de uno. En este sentido no podemos olvidar a Matthias Jabs, quien a pesar de llevar en la banda más años de los que uno puede recordar, parece seguir siendo el segundón de los guitarras de Scorpions cuando no deja de ser en realidad el alma de la misma y el que se calza todos los solos. Haciendo memoria con amigos al día siguiente nos resultaba curioso que nos costara acordarnos hasta de su nombre cuando lleva tantísimo tiempo marcando el ritmo del grupo. Grande Matthias. ¿Y el amigo Klaus Meine?. Pues infinitamente mejor que la última vez que le ví. Allá por 2011, en Graspop, cuando ya andaban de despedida, me decepcionó bastante pero el otro día le oí muy bien. Supongo que no es lo mismo a esa edad estar de gira constante como andaban por entonces que hacer conciertos puntuales como estos y eso se notó. Sin problemas para llegar donde tenía que llegar y empleando los trucos que solamente alguien que lleva tanto tiempo en esto sabe usar en momentos más comprometidos. Genial Klaus, un placer escuchar tu voz nasal de nuevo. (Ver vídeo)

La sección rítmica que lleva años acompañando en vivo a los miembros más clásicos tampoco defraudó. El bajista Pawel Maciwoda es el que cumple con el papel más oscuro de todos y el que menos destaca, mientras que al contrario, su compañero a la batería James Kottak lleva buena parte del peso del show gracias a sus constantes aspavientos y gestos, amén de ser un batería más que decente. La única razón por la que no le pongo un pero al solo de Kottak es porque, al igual que me pasó en Diciembre con Black Sabbath, un solo es casi materia obligada para el descanso de los componentes más talluditos de estas bandas más que veteranas y porque además es un tipo que me cae todavía mejor desde que tuve la ocasión de verle con su banda, en la que toca la guitarra y canta, y que me sorprendió muchísimo (recomiendo desde aquí que le echéis una oreja a sus canciones). Tampoco es desdeñable destacar su solo por la inmejorable oportunidad que nos ofrece a personajes ya hastiados de esos solos como yo, para acudir raudo y veloz al baño más cercano. (Ver vídeo)

Cayeron temas de distintos discos, alternando temas más cañeros con esas baladas por las que tanto se les ha reconocido siempre y de las que algunos seguramente piensen que abusaron, pero a mí me sigue encantando escucharlas en vivo por mucho que pueda echar de menos otras canciones. Basta echar un vistazo al setlist que podéis ver al final para haceros una idea. Desde el punto de vista más personal e intransferible del aquí firmante,Scorpions dieron un gran concierto y yo lo pasé como un enano. No sabía con qué lado de la moneda quedarme después de lo de Graspop y lo cierto es que salió cara. Con deficiencias en el sonido y sin poder ofrecer los espectáculos que daban hacen 25 años. Faltaría más, ¿nos hemos mirado al espejo alguno de nosotros?. Pero dando una demostración de clase y buen hacer encima de unas tablas como solo ciertos privilegiados están capacitados para hacer. Eso es como montar en bicicleta, nunca se olvida. (Ver vídeo)

Lo que más me gustó de la tarde/noche en general fue descubrir con auténtico gozo el furor que genera Scorpions entre la Policía (como bien decía mi amiga Silvia). Estoy seguro de que dentro de tan excelso cuerpo existirán muchos militantes de la causa del rock and roll, pero no me suponía que fueran tantos. Calificar de dantesco lo vivido antes y después del concierto se me antoja quedarse muy corto, pero no quiero usar otros calificativos, no siendo que vengan con la nueva ley y me casquen una multa que no puedo pagar. No hay banqueros, políticos y ladrones de guante blanco (y si me apuras quinquilleros de baja calaña) a los que perseguir…No, había que estar montando el pollo “organizando” la entrada al recinto. He ido a varios conciertos con el cartel de “No hay entradas” en Vistalegre y jamás he visto lo del otro día. Ahora nos toca pagar al resto los desmanes de lo ocurrido hace año y pico en el Madrid Arena. Ni tanto ni tan calvo. Y no contentos con la que liaron antes, sale uno feliz y contento del Palacio con la sonrisa en la boca y se encuentra bajando las escaleras con un enjambre de lecheras preparadas y las luces encendidas mirando de frente al personal que salía de allí. Me sentí amenazado, sinceramente. ¿Me estáis llamando delincuente?, ¿somos tan peligrosos como para movilizar a esa cantidad ingente de fuerzas policiales?. El estado policial en el que se está convirtiendo Madrid últimamente va más allá de lo meramente político y si no vamos a poder disfrutar ya ni de un evento cultural sin tener que sufrir humillaciones, vejaciones y comentarios despreciativos, apaga y vámonos. Y no son solo los recintos grandes, preguntad a las salas pequeñas y las mil trabas administrativas que les imponen como presión para acabar cerrándolas. ¿Lo mejor de todo?. La cara de pasmarote que se le ha debido de quedar al iluminado que planeó el asunto cuando después de dos días no ha ocurrido el más mínimo incidente. Muy lamentable todo. (Ver vídeo)

Jorge Delgado

Fotos by Joaquim Valls

SETLIST

-Sting in the tail

-Make it real

-Is there anybody there?

-The zoo

-Coast to coast

-Loving you sunday morning

-The best is yet to come

-Send me an angel

-Holiday

-Raised on rock

-Tease me please me

-Hit between the eyes

-James Jottak drum solo

-Blackout

-Six string sting

-Big city nights

-Still loving you

-Wind of change

-Rock you like a hurricane

 

SCORPIONS + STEEL PANTHER, Madrid 08/03/2014 (Palacio Vistalegre)

Si hay algo que nos caracteriza en Tremors, como muy bien decía Jorge Delgado, otro de los colaboradores de este foro en su crónica de House of Lords – Robin Beck, es que no somos profesionales escribiendo y, como tales, nos podemos permitir el lujo de dejarnos llevar por lo que sentimos en lugar de escribir de forma políticamente correcta y esto hoy me viene que ni pintado. (Ahora mismo me viene a la mente críticas que leí del “British Lion” de Steve Harris)

Steel PantherNo voy a perder mucho tiempo ni esfuerzo en hablar de Steel Panther (ni tan siquiera se merecen que los ponga en negrita), sólo tener que escribir el nombre de esta deleznable y patética banda y dedicarles unas míseras lineas me resulta insultante y una falta de respeto para el resto de profesionales del mundo de la música. Que unos músicos tan brillantes como lo son se dediquen a realizar muy una lamentable y pésima parodia, falta de elegancia y sobrada de garrulismo, me resultó ofensivo y merecedor de penas de prisión con tortura como mínimo. Bromas excesivamente fáciles como pasarse más de 5 minutos entre canción y canción enlacándose el pelo, pintandose los labios, poniendo el culo en pompa y de charla zafia en una actuación de apenas 35 minutos demostró además poca inteligencia o poca vista.

Sé que en Tremors pocos estarán de acuerdo conmigo y que me dirían que su show completo es acojonante, no me verán en un de ellos y menos para ver cómo se chotean vilmente de un estilo con el que he crecido, Steel Panther puede meterse su circo por … (mejor lo dejamos aquí). Acusadme de falta de sentido del humor, no me importa, Steel Panther está a la par con la telebasura, yo los pondría a tocar las intros de programas como Salvame Deluxe versionando a El Puma, Georgie Dann, Camilo Sexto y Sara Montiel.

Pero por suerte pronto pude olvidar lo visto hasta el momento y por segundo día consecutivo volvía a ver a los Scorpions de nuevo.Scorpions-2

Podría estar escribiendo páginas y páginas sobre el concierto, que aun siendo exactamente igual al del día anterior, consiguió emocionarme más todavía, fue como un viaje al pasado, tanto musicalmente como en el ambiente que allí se creó, para mí fue un resumen de 35 años de mi vida en 1 hora y 50 minutos, hit tras hit, con el único inconveniente de que no cayó ningún tema del “Savage Amusement”, pero con una banda como Scorpions siempre faltarán temas por escuchar y tendría que acabar haciendo conciertos eternos.

La única diferencia con el día anterior fue un bis añadido, “When the smoke is going down“, y con el permiso de Jorge, su crónica expresa perfectamente qué sucedieron durante los dos días que estos monstruos visitaron el Vistalegre.

Albert Vega

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