GRAND MAGUS – MADRID

GRAND MAGUS + OLVIDO, Madrid 18/05/2014 (Sala We Rock)

grand-magus-2-by-edutusetFormados en 1999, con quince años de trayectoria y siete álbumes por el camino, se presentaban los suecos Grand Magus por primera vez por estas tierras en una mini gira que les ha llevado a tocar en Barcelona, Bilbao, Oviedo y como colofón del recorrido en Madrid. Las razones que han llevado a una pedazo de formación de este calibre a no haber pisado nuestro territorio se le escapan al más pintado, porque cuidado que llevamos años viendo venir por aquí hasta al más insulso de los grupos o solistas imaginables y sin embargo hemos tenido que esperar casi lo que tarda el Atleti en ganar una liga para poder verlos. Afortunadamente uno había tenido el inmenso placer de poder verles hace tres años en su paso por el festival High Voltage en Londres y quizás no exageraría demasiado si dijera que fueron (entre otras) una de las principales razones de mi desplazamiento hasta allí. No solamente me convencieron en aquella ocasión sino que me ganaron para su causa de por vida y por lo tanto es más que posible que esta reseña carezca de la objetividad deseable en estos casos pero es lo que hay. Yo al menos advierto de antemano.

A eso de las 21:00 horas hacían acto de presencia sobre el escenario los gerundenses Olvido, banda telonera nacional que fue anunciada muy a última hora y a la que sinceramente desconocía por completo. Cantando en castellano, lo cierto es que su propuesta no acabó de cuadrar en demasía con la propuesta de los auténticos protagonistas de la jornada, por lo que su actuación no acabó de convencer en demasía al escasísimo público presente en la sala We Rock durante su show. Uno tuvo la oportunidad de tener a su lado al vocalista Néstor Morales durante el concierto de los suecos y se le veía disfrutar con él, cosa que no sé si ocurriría tanto al revés. La mezcolanza de estilos en una misma banda es algo que a algunos grupos les catapulta al estrellato y a otros les perjudica hasta límites insospechados. En el caso de esta banda de Girona creo que les hace quedarse en una especie de medio camino o tierra de nadie en la que uno no sabe con qué carta quedarse. (Ver vídeo)

Si bien las aptitudes musicales de sus miembros no ofrecen lugar a dudas, esos pasajes que van desde los sonidos más oscuros a elementos cuasi góticos, pasando por detalles progresivos no acabaron de satisfacerme en demasía. Que tienen un sonido peculiar no se lo va a negar nadie pero quizás convendría un poquito más de definición en su presentación. Con tonos que en ocasiones recordaban al Bunbury más heavy o a los primeros Sôber, se alternaban temas potentes con otros que te dejan indiferente, hasta acabar con una versión de “La mataré” de Loquillo que no es precisamente una de las canciones más logradas de este combo. Un refrito al que la ausencia de un teclista en escena y la pregrabación de esos sonidos le resta aún más verosimilitud. Quizás no sepa apreciar lo que oí o simple y llanamente para gustos hay colores y a mí no me transmiten lo que a mucha otra gente sí harán, pero es más que probable que en lo que respecta a mi persona y su colección discográfica el nombre de este grupo nunca vaya a estar mejor escogido. (Ver vídeo)

 

Pasaban diez minutos de las diez de la noche cuando las luces se apagaron y comenzó a sonar la introducción que dio paso a los enormes Grand Magus. El trío conformado por los miembros originales Janne Christoffersson (conocido en el mundillo como JB) a la guitarra y la voz, Fox Skinner al bajo y los apoyos vocales y la más reciente incorporación a la batería, Ludwig Witt, fueron apareciendo uno a uno levantando la ovación del respetable que lamentablemente dejaba la sala a un cuarto de su aforo, en una de las mayores decepciones que uno se ha llevado en los últimos tiempos en cuanto a respuesta del público. Algo que de todas formas esperaba y que analizaré más adelante porque merece capítulo aparte. A partir de ese momento, nos esperaba por delante hora y veinte del mejor heavy metal que uno puede echarse a la cara en el año 2014, ejecutado por algunos de los mejores músicos del género. (Ver vídeo)

 

Con una carrera fructífera que les ha llevado a publicar siete discos, los escandinavos centraron su actuación en sus últimos cuatro álbumes, dejando de lado los dos primeros y tocando solamente un tema del tercero en los bises grand-magus-3-by-edutuset(“Kingslayer”). Un grupo cuyos comienzos iban orientados más hacia el doom y que con el paso del tiempo han ido derivando desde esos temas más largos hacia canciones más cortas y con un cada vez más marcado acento deheavy clásico, hasta haberse convertido en uno de los mayores exponentes del movimiento. Con esas letras épicas marca de la casa, centradas cada vez más en leyendas escandinavas que les acercan al borde del precipicio de los topicazos del género pero sin llegar a caer por él, habiendo logrado un sonido propio gracias entre otras cosas a la peculiar e inimitable voz del gran JB. (Ver vídeo)

 

Un personaje que formando parte de otra banda tan interesante como Spiritual Beggars, decidió en su momento bajarse de ese barco para centrarse en lo que parece ser su interés primordial. Y nosotros que se lo agradecemos. En los últimos años han facturado sin parar tres grandes discos que les han catapultado al Olimpo del metal más genérico. “Hammer of the north”, “The hunt” y su más reciente “Triumph and power” les han convertido en miembros de pleno derecho de esa élite de bandas capaces de perpetrar ese heavy metal puro sin convertirse en meras copias de bandas predecesoras y facturando una música original y distintiva del resto de grupos de la misma onda. Han encontrado la fórmula correcta y la aplican sin paliativos. Siempre habrá quien prefiera sus primeros trabajos, faltaría más, pero esos primeros pasos que ya se podían observar en “Iron will”, no han hecho sino confirmar el acierto en su deriva, al menos para mí. (Ver vídeo)

 

Como no podía ser de otra manera presentaron varios de los temas más destacados de su último trabajo, que no en vano era la excusa de esta gira y sonaron cañonazos como “On hooves of gold”, el tema que da título al disco o la aclamada “Steel versus steel”. No faltaron canciones también más modernas como “Valhalla rising” o “Sword of the ocean” de su penúltimo disco y por supuesto “I, the jury”, “Ravens guide our way” o su ya clásico final con ese genuino himno que construyeron bajo el nombre de “Hammer of the north”, que despidió la velada con los cánticos irrefrenables que provoca entre los asistentes a sus conciertos. Repasaron antes el mencionado “Iron will” mediante la interpretación casi consecutiva de tres canciones del mismo: “Like the oar strikes the water”, “The shadow knows”, que sonó atronadora, y la homónina “Iron will”. (Ver vídeo)

 

JB se salió por todas partes. Su tono vocal tan adecuado para este tipo de canciones no falló en ningún momento y a la guitarra dio una soberana lección de riffs más heavies que una lluvia de hachas. La pareja rítmica que forman Skinner y Witt no se limitan a ser meros acompañantes o comparsas del líder del grupo, sino que uno con sus incisivas líneas de bajo y el otro con sus constantes fills y adornos en los tambores convierten el concierto en una experiencia digna de ser vivida por todo aquel amante del sonido más puro y auténtico de este género tan amplio en cuanto a estilos que es el metal de hoy en día. Una soberana lección de clase la que vivimos los (pocos) afortunados que nos desplazamos a la sala We Rock, que no contribuyó precisamente a que el show fuera de matrícula de honor por sus ya clásicos problemas de sonido, pese a lo cual y con los inconvenientes que eso produce, no puedo calificar la actuación de Grand Magus por debajo del sobresaliente. (Ver vídeo)

 

Caso aparte es el tema de la audiencia que acudió al concierto. Precisamente una semana antes se celebró un festival que acogía esos sonidos más primigenios del heavy metal y debíamos ser unas cuatrocientas personas. ¿Dónde estaban?. Podemos agarrarnos a todas las excusas que queramos pero siempre se podrán rebatir:

-Ese mismo día tocaban Helix en otra sala. Ahora va a resultar que todo Madrid bebe los vientos por esa banda y que son la panacea musical. Mucho me extrañaría que la audiencia a ese concierto no fuera similar y más a casi 30 euros por entrada.

-El concierto era un domingo. ¿Qué ocurre?, ¿solamente se puede disfrutar de la música los viernes y los sábados?. Vale que el lunes hay que madrugar para currar, estudiar o buscar trabajo pero si dejamos de ir a shows por esto mal vamos. Acabaremos siendo carne de Centro Comercial. Además terminó a las 23:30, que tampoco creo que sea trasnochar precisamente.

-Hay muchos conciertos y hay que elegir. Ok, aquí hay parte de razón. Vivimos una saturación como nunca antes y esto tiene pinta de ir a explotar en cualquier momento al estilo de la burbuja inmobiliaria. Prueba de ello es la cada vez más frecuente suspensión de eventos y festivales previstos por la falta de apoyo del público. De todas formas, estamos acostumbrados a elegir siempre a los mismos y dejar de lado a otro tipo de bandas. ¿Es necesario decantarse por enésima vez por una banda que viene todos los años cuando Grand Magus no habían venido jamás?.

-Los conciertos son muy caros. No todos, amigos. Los de siempre sí, pero hay otros muchos que no, algunos incluso hasta con precios ridículos para lo que ofertan y sin embargo se sigue prefiriendo más de lo mismo. El de los suecos valía 18 euros, que no me parece una cantidad desorbitada teniendo en cuenta los precios que se ven por ahí (Helix, Red Dragon Cartel, Adrian Vandenberg y un largo etcétera).

-Tengo los oídos saturados de escuchar loas y alabanzas a Grand Magus. Los portales de internet dan disco tras disco puntuaciones altísimas que son secundadas por montones de comentarios elogiosos en foros. A todo el mundo se le llena la boca de quejarse de que se trae a los mismos grupos siempre y se reclama a estos suecos con clamor. ¿Y llega el día de su primera aparición por aquí y no llegamos ni a 90 personas?.

Antes me daba vergüenza ajena. Ahora ya no, al menos disfruto sin apreturas de los conciertos. Eso sí, a ver cuánto duran, porque con estos llenazos vamos de culo contra el viento. La burbuja se está hinchando hasta límites insoportables y esto no puede acabar en nada que no sea la explosión de la misma. Cuando se produzca seguiremos quejándonos desde la pantalla de nuestro ordenador o desde nuestro smartphone de última generación. Esto va cuesta abajo y sin frenos y en nuestras manos está evitarlo. Ojalá me equivoque y esté más lejos que nunca de la realidad pero o espabilamos o entonces sí que de verdad no podremos ver a más bandas que las de siempre, porque a las nuevas no les merecerá la pena ni asomarse por aquí. Como veis no pongo ejemplos porque no quiero herir sensibilidades ni que me peguen por la calle. Bueno, casi mejor pongo solamente uno que los que bien me conocen saben que me afecta de lleno y así nadie me acusa de parcialidad. A este paso solamente veremos a los Metallica de turno….Ah no…calla…que estos hacen gira europea y ya ni pasan por aquí…

Jorge Delgado

Fotos del concierto de Barcelona by Eduard Tuset

https://www.flickr.com/photos/eduslayer/

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s