DIARIO DE UN METALLIBAN (Metallica tour)

DIARIO DE UN METALLIBAN

Martes 27 de Mayo de 2014

jorgeComienza la aventura. Todavía me parece estar viviendo aquel lejano día de 1986 en que mi vida tomó un brusco giro, al menos en el aspecto musical. Alimentando mi ansia de descubrir nueva música gracias al veneno que un día mi hermano me inoculó, disfrutaba en general aprendiendo de su diversa colección de vinilos. Siempre a escondidas, por supuesto, que todos sabemos lo que significa para alguien que le toquen sus preciados tesoros y más en el caso de las manazas de tu imberbe hermano pequeño. Si bien escuchaba de todo siempre tiré por el lado más duro de su creciente discografía, dándome por satisfecho escuchando los primeros discos de Scorpions, Black Sabbath, Deep Purple y muestras nacionales como Barón Rojo o Leño.

No era el único de la pandilla que se encontraba en esa situación y fue una tarde en casa de un amigo, en la que buceando entre las cintas de (cómo no) su hermano mayor (que por supuesto tampoco estaba en casa) nos dio por reproducir una de ellas sin tener la más mínima idea de que se podía tratar. En buena hora la pusimos….Diez minutos más tarde tuve que decirle a mi colega que parara la cinta y la rebobinara. No me podía creer lo que había escuchado y que eso pudiera salir de unos para mi entonces simples instrumentos musicales. La volvimos a poner y el efecto inicial se duplicó por cien. No fue hasta entonces que reparé en el nombre de la banda. Recurrí a la falsa carátula fotocopiada, típica en aquella época del Rastro madrileño, en el que se vendían discos difíciles de conseguir por aquel entonces en las tiendas en formato casete piratona. El grupo era Metallica  y el disco se titulaba “Ride the lightning”. A posteriori descubrí que ni siquiera esa era la portada auténtica y recuerdo como si la tuviera delante ahora mismo (de hecho conservo aún la copia que hice en su momento) esa portada en la que aparecía una foto de Kirk Hammett en blanco y negro con el nombre de la banda cruzado en diagonal.

Aquello supuso un antes y un después en mi trayectoria musical y posiblemente personal y desde entonces hasta hoy he permanecido fiel a esa locura que provocaron en mí, y ya van 28 años. Por acortar la historia y no hacerla eterna, digamos que he atravesado junto con la banda, codo con codo, todas las etapas de su larguísima trayectoria. Las buenas y las malas. Aquellas en las que todo el mundo coincidía en que eran el mejor grupo de metal del mundo y aquellas otras en que buena parte de la humanidad les detestó como nunca más he vuelto a ver con ningún otro grupo. Aquellas en las que Lars Ulrich era votado sí o sí año tras año como el mejor batería del mundo en las revistas y esas otras en las que el mundo le odia, le considera un batería mediocre y le aplastaría la cabeza con un cinturón de balas. Porque Metallica siempre ha sido un grupo de extremos, porque siempre han hecho lo que les ha salido de sus partes pudendas (incluyendo la etapa de Cliff Burton, el primero al que le resbalaban las opiniones de la gente y ahí está “Cliff’em all” para demostrarlo) y ello les ha ganado tantos detractores como fanáticos.

No llevo la venda puesta en los ojos. Han metido la pata muchas veces, como no podía ser de otra forma en una trayectoria de más de treinta años. Lars Ulrich nunca fue el mejor batería del mundo, Kirk Hammett nunca fue el mejor guitarra solista, James Hetfield nunca fue el mejor cantante aunque sí el mejor guitarra rítmico del metal (mi opinión, obviamente) y sus diferentes bajistas han sido buenísimos en lo suyo sin ser tampoco la cumbre de sus instrumentos (con la excepción de Cliff Burton). Para muchos es un gran grupo, para otros es un buen grupo, para muchos son una banda mediocre. Opiniones hay tantas como culos. Jamás diré que son el mejor grupo de la humanidad pero tampoco creo que se pueda echar por tierra como muchos hacen el legado de un grupo que, os guste o no, forma ya parte por pleno derecho de la historia de la música y al que probablemente dentro de 20 o 30 años se admirará igual que ahora hacemos con Led Zeppelin o Black Sabbath. Esto es así, le pesé a quien le pese. Metallica siempre serán mejor que tú. Han ganado, lo siento mucho. No hay mayor ciego que el que no quiere ver.

La mera conjunción de estos cuatro personajes y los sonidos que son capaces de recrear con sus instrumentos y sus voces me llega más adentro de lo que jamás nadie lo hizo. Ya está, jorge__nada más (y nada menos). Se me ponen los pelos como escarpias cada vez que oigo sus canciones, sufro erecciones reales viéndolos en directo y hasta se me escapan las lágrimas cada vez que se apagan las luces y comienza a sonar “Ecstasy of gold”. Esto me ha llevado a perseguirles por toda Europa siempre que se han acercado y después de dos años sin verles, anuncian otra gira que independientemente de que fuera o no a pasar por España (que finalmente no lo hará), me obligaba a verles tantas veces como pudiera. Sí, habéis leído bien, me obligaba. Sonará raro, aunque no tanto para aquellos que lo vivan igual que yo y que sé que son muchos. Y no me estoy refiriendo ahora mismo a Metallica, sino a cualquier banda que te produzca esas sensaciones:  Iron Maiden, Judas Priest, Kiss, Slayer, Journey, Springsteen o Manolo Kabezabolo. ¿Qué más da?. Si eres de esos que durante el tiempo que dura el concierto te evades del mundo que te rodea, elevándote a los altares del máximo placer, gozando como solo un orgasmo es capaz de igualar y sintiéndote la persona más especial del mundo sabrás a lo que me refiero.

Mañana empieza una gira particular que en dos fases distintas me va a permitir ver a la banda en diez ocasiones en diez países distintos. Un viaje que ya no solamente se ciñe a lo musical sino que va más allá, desde lo personal hasta lo cultural, permitiéndome además conocer lugares hasta ahora desconocidos para mí. Que esa es otra de las ventajas ocultas de esta enfermedad crónica. Mañana le toca el turno a Helsinki (Finlandia) y a las tantas de la noche, recién llegado al hotel, sé que me va a costar dormir. Porque siempre me pasa, porque tengo la misma emoción que tenía hace 28 años por difícil que pueda parecer y porque no puedo más que desear que pasen las horas volando y que llegue la hora de volver a ver y escuchar en vivo a James Hetfied y compañía. Ya queda menos, las horas de sueño que los nervios me permitan, un poquito de turismo mañanero y una larga jornada musical por delante que concluirá (espero) de la mejor de las maneras. Y no, aunque parezca que esto lo escribe una groupie de 14 años no es así. Tengo 40 y me alegro de que haya cosas que me produzcan este tipo de emoción. Aunque sea algo que muchos no solo no entiendan sino que desprecien. A mí me hace sentirme vivo y eso es algo que mucha gente más joven que yo no puede decir.

Hoy ha sido un día de aeropuertos. Tres horas hasta Berlín, estancia de cinco horas en el aeropuerto y nuevo vuelo hasta Helsinki. Pero ya está, y con los ojos cerrándose y en la soledad de la habitación del hotel, vuelvo a sentir la ilusión de ese niño al que le regalan su primer balón de fútbol. A mí me lo provoca Metallica, a otros se lo provocará cualquier otra cosa. Lo triste no es que lo hagan ellos, lo triste es crecer y perder esa inocencia y esa felicidad primerizas y acabar deseando que llegue el fin de semana para ir a comprar a Carrefour. Echadle una pensada mientras yo me voy a dormir. En la medida de lo posible trataré de seguir con este diario, si el tiempo, el turisteo, las ganas o no de escribir y sobre todo las conexiones wi-fi me lo permiten. Vaya desde aquí mi agradecimiento más sincero a mis hermanos de Tremors666, por permitirme desahogar mis paranoias en su web. Va por ustedes.

Jorge Delgado

Anuncios

Un pensamiento en “DIARIO DE UN METALLIBAN (Metallica tour)

  1. Esa emoción, esa ilusión es única y la has plasmado realmente como lo que es la recojonohostia jejje. Me das una envidia muu sana. Deseando leer más. Enganchada al diario metalliban. Besos. Sil.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s