NATURAL CHILD

NATURAL CHILD

NATURAL CHILD EN ROCKSOUND, UNA PEQUEÑA DECEPCIÓN

IMG_20140903_222127A veces me pregunto si no somos nosotros mismos los culpables de nuestras propias decepciones. Ya sabéis, a veces, sin tan siquiera darnos cuenta, sobredimensionamos ciertas propuestas por la simple ansia de descubrir nuevas bandas, nuevos artistas que sacien nuestra hambre de música y de novedades poderosas. De Natural Child había escuchado y leído muchas cosas, y todas buenas, y aunque la escucha de sus discos no me había impresionado demasiado, estaba convencido (o quizás quería estar convencido) de que sobre las tablas sí que podían ser esa formación imbatible que todos intuíamos. Al fin y al cabo, otras bandas que en estudio no son santo de mi devoción como Widowbirds o U.S.Rails, nos habían brindado noches antológicas en el mismo escenario que iban a tomar los de Nashville esa calurosa noche de septiembre.

Para mí se inauguraba una nueva temporada de conciertos y a priori, esperaba comenzarla de manera brillante, pero algo falló. Y no fue otra cosa que el mismo trío (cuarteto durante buena parte del concierto), que no lograron transmitir en ningún momento ni un ápice de pasión, ni un gramo de complicidad con una audiencia que vio pasar la hora escasa de su concierto con absoluta apatía. Las influencias clásicas de su música (esa que todos amamos y que va desde Free, Creedence o Gram Parsons hasta los mismos Stones) no sonaban con tanto musculo como preveíamos y es indudable que buenas canciones tienen, pero esa fría e indolente actitud fue un lastre demasiado complicado de acarrear, y eso que al contrario que algunos compañeros de generación que habían pasado también por Rocksound, tenían la sala a tope. Su último largo “Dancing With Wolves” es a mi juicio su disco más completo y fueron esas composiciones las que sonaron más rutilantes (“Don´t The Time Pass Quickly” o “Firewater Liquor” por ejemplo), pero como le comenté a un amigo veterano de mil y un conciertos: “Como esta banda hay a patadas”. Me dio la razón y me tranquilicé, no fuese que yo todavía estuviera atravesando la depresión del síndrome post vacacional. Pero ahí están, subiendo como la espuma, protagonistas en blogs, artículos en prensa e internet, atrayendo a un público que no se acercaría a un show de esas características ni en mil años, por lo visto esa noche lo que se dice un hype en toda regla.

Andrés Martínez

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s